24 dic. 2010

No te diré feliz navidad

Una viñeta que me gusta mucho, de un tal Victor Sulser que aparece en su blog "El dios JA y los 400 gatos"

La navidad no es mi hit, pero independientemente de todo el rollo comercial, admito que resulta un buen pretexto para derretir el hielo, o encontrar un punto débil en la muralla de diez kilómetros de altura que nos construimos para impedir el contacto humano. Creo que un buen ejercicio sería  procurar evitar  que se forme ese halo hostil ¿por qué esperar estas fechas para abrazar y desear buena vibra a otros seres humanos? ¿por qué no dejar que esos a los que dices querer noten cuanto te importan y cuanto los amas todos los días? ¿por qué solo preocuparte por los otros unos cuantos días al año? (memoramdum para mi) No negaré que la navidad tiene su encanto, pero como pasa con todas las festividades y conmemoraciones, si de verdad creemos en lo que representan no hay que esperar el día en que se celebran, hay que vivir con esa actitud todo el tiempo (o al menos lo más que se pueda, tampoco somos superhéroes o santos).

Mi propósito de hoy: dejar de maldecir y estar de amargosita, la verdad es que este no tiene porque ser diferente a otros días y ponerme en plan de “guacala que pinche día tan más pinche” solo me generará una úlcera estomacal o algo por el estilo ¡exhalaré fuerte que hoy me espera una prueba de tolerancia y paciencia! Contaré hasta a mil si es necesario, para no volverme loca en el tráfico, creo que de una vez mentalizo a que será un viaje de varias horas y me llevaré algo para leer en el camino; en cuanto a la familia, es hora de poner en práctica la táctica foca para los comentarios mala copa “que todo se te resbale”, dejar que me perturben es como acreditarlos.

Entenderán entonces porque no les diré “feliz navidad” y me limitaré a desearles un hermoso día. 


Sonrían y buena vida

No hay comentarios: