25 nov. 2010

Llamaradas de petate: El perro de Habacuc

Eres lo que ves. Habacuc
"La distancia" de Cornelia Parker, intervención sobre "El beso" de Rodin

No se por que esta mañana me acordé de Habacuc y su polémica obra que hace un par de años escandalizó a todo aquel que denuncia la crueldad contra los animales. Este hombre se ganó una oleada de violentos comentarios contra su persona y las miradas de al menos una gran parte del mundo, cuando amarró a un perro que ya de por si estaba en los huesos y lo puso en una galería dejándolo morir de hambre ¿La recuerdan? 

Yo me enteré de lo sucedido por que me llegó una petición para que vetaran a Habacuc en la bienal de Honduras e impedirle que volviera a repetir la obra. Al otro día platicando con una amiga me dijo algo que se me quedó muy grabado y que incluso fue parecido al argumento con el que el artista y sus seguidores defendieron la obra “Lo feo en si no es que haya exhibido al perro y dejado morir de hambre, más bien fue que todo mundo puso el grito en el cielo pero nadie fue para liberarlo”. Siempre ha sido evidente que a los humanos nos encanta el escándalo y que la mayoría solo le da la llamarada de petate levantando la mano para reclamar en el momento, pero que luego que pasa de moda la noticia pierde interés y sigue su vida como si nada hubiera ¿De verdad cuantos de nosotros hace algo por cambiar las cosas que nos parecen aberrantes? ¿Cuántos están dispuestos a dar aunque sea 5 minutos de su tiempo para hacer algo respecto? ¿Cuántos tienen la locura y los huevos necesario para decirle al mundo “No me parece y por eso no dejaré que siga pasando”? 

Hace un poco más de tiempo Cornelia Parker realizó una intervención sobre el famoso Beso de Rodín en la que envolvió cuidadosamente la escultura con cuerdas. Pese a que esta intervención solo duraría un par de meses y que las cuerdas no significaban ningún riesgo para la obra, muchas personas se indignaron y exigieron que se quitaran las cuerdas que la cubría. Debido a que la galería en la que se presentaba los tiró de a locos y se rehusó a liberar la escultura, un artista local, me parece, convocó a varia parejas que compartían su sentir para hacer otra intervención y estos se besaron alrededor de la escultura mientras el organizador, del cual no encontré el nombre, la liberaba. La historia acabó con el arresto del hombre y con la reconstrucción de la obra de Parker, pero lo interesante del asunto es que el tipo se atrevió a cambiar algo que le parecía que estaba mal sin importarle las consecuencias. 

Saben esta situación me hace pensar que a pesar de que es un acto cruel haber dejado morir a un perro de hambre, la obra en si no es lo aberrante si no más bien la actitud de toda la gente que ese día estuvo en la galería y se limitó a pedir que se liberara al animal ¿Por qué jodidos nadie tuvo los huevos para desatar al perro en cuanto lo vio en vez de simplemente pedirle al artista que lo liberara? ¿Por qué alguien fue capas de jugársela por un pedazo de piedra y nadie hizo lo mismo por un ser vivo? Si alguien lo intentó y lo arrestaron por el intento disculpen entonces e ignoren la queja. 

Es cierto que después de que el perro murió circularon los miles de correos para impedir que el asunto sucediera otra vez, pero es una de esas cosas que solemos hacer para lavar nuestras culpas; después del niño ahogado se tapa el pozo, lo malo es que más parece que se tapa para esconderlo más que para evitar que vuelva a caerse otro niño. Probablemente dado el estado en el que aparentemente estaba, el perro habría tenido el mismo fin, la única diferencia es que al ponerlo en una galería nos forzó a mirarlo y al menos por unos instantes volvernos concientes de lo que pasa con un chingo de animales todos los días. En vez de solo quejarnos de que estas cosas pasan es necesario hacer algo al respecto, al menos con respecto al problema de los animales de la calle podríamos comenzar por esterilizar a nuestras mascotas y no andar teniéndolos en calidad de objetos, lo digo por eso de que muchos se consiguen un animalito y lo adoran cuando es un cachorro pero cuando pasa la novedad lo dejan en el olvido. 

Creo que comienzo a divagar para variar, este post ya perdió el sentido y ya no se ni lo que digo, es mejor que me vaya a hacer la tarea, parece que eso de que Chocolate no pueda vivir conmigo porque a un inquilino en otros tiempos se le ocurrió hacerle mala fama a los amigos no humanos y no admitan animales me pega más de lo que creí. Debo regresar a la tarea, la imagen digital me llama. 

Sonrían y buena vida.

1 comentario:

*Marik* dijo...

¿Aún tienes a ese inquilino incómodo? Para ponerle un estate quieto.

De acuerdo con todo lo demás. Creo que de la foto que publicas, lo que más me perturbó siempre fue ver a la gente, platicando al rededor.