24 oct. 2010

De dedales y preguntas perturbadoras

 

Yo siempre me ahogo en dedales, pero hay un tipo en particular en el que me fascina sumergirme. Cuando los encuentro, amo ver como las ondas se difunden alrededor de mi cuerpo al echarme un clavado tipo bomba dentro de ellos. Les sorprendería ver lo mucho que puede durar este efecto, a veces aun siento en la piel el eco de viejas zambullidas...   desafortunadamente no siempre logro recordar sin extrañar.

¿Qué si sigo sufriendo de insomnio? Esa es una de las preguntas que caen como lluvia de meteoros, removiendo las aguas de mis viejos dedales para ahogarme en confusión. Tengo miedo de averiguar si de verdad quieres que te conteste o solo fue una pregunta al aire, dijiste que no te buscara...


1 comentario:

Paulina dijo...

Mandalo a... bueno, mas lejos!