17 sept. 2010

Otra de tantas cosas incomprensibles

El día después/Edvard Munch/1894

Otro de esos días de lágrimas e insomnio, hay veces que me sorprende la facilidad con la que mi ánimo se modifica. Hace tan solo unas horas yo reía y brincaba por el zócalo con mis amiguitos, saludaba a los niños y me tomaba fotos con los turistas. 

Mi cerebro de pronto se descompuso y todo eso bonito de la tarde se fue y heme aquí siendo un desastre de mocos para variar. Podría ser SPM (podría) ya es casi 20 o quizá (¿quizá?) exista alguna otra razón. 

¿Alguien conoce algún mecánico de cerebros que repare a domicilio y no cobre caro? ¿no? si, eso me imaginé.
 

Mañana... o más bien al rato, será otro día y tal vez me sienta mejor (tal vez)

¿Podrían sonreir por mi? vale, sabía que dirían que si... buena vida.

2 comentarios:

Carolina Yribarren dijo...

Seguro que si buscas con cuidado, encontraras una bonita ventana en tu corazon, una con hermosa vista a cualquier jardin imaginario, con arboles y flores..algo qie se te quede en las pupilas para despues.para espantar la tristeza..para oler y sonreir.
precioso tu blogs.

Fleur dijo...

SONREÍ POR VOS MISMA. LA VIDA ES CORTA Y HAY QUE DISFRUTARLA CAT!!!. Arriba :)