27 jul. 2010

360°

Heme aquí en el punto de partida, parece que fue un viaje en vano y que nada cambió, pero puedo asegurar que ya no soy la misma.

En esa vuelta que aparentemente no rindió frutos y no me llevó a ningún lado, me transformé tantas veces que aun trato de definir en lo que me convertí.

Pero todo debe tener un fin, la última mariposa nocturna se ha golpeado contra la lámpara y cayó al piso, esperemos que esta vez sí esté bien muerta y no regrese jamás.

Por eso pido a la pequeña hada-gato, esa la del pelo rosa y las alas de polilla ¡FIRMEZA EN SUS DECISIONES!

Esta vez no vale rajar (es cuestión de credibilidad, después de la quinta vez que haces eso)

Sonrían conmigo para que no olvide sonreír, buena vida.

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