16 jun. 2010

Adiós

El caminante sobre el mar de nubes, Caspar David Friedrich, 1818

Adiós a tantas cosas, adiós al Señor de las tres caídas, adiós a las esculturas, adiós al olor a cola con clavo, adiós a los calienta biberones, adiós al aserrín, adiós a las sierras corriendo a toda velocidad cerca de mis dedos, adiós a la carpintería, adiós al semestre, adiós a mi viejo grupo, adiós a ¿la licenciatura?

Adiós a todas esas cosas indeseables, adiós a esa eterna sensación parecida a una patada en el estómago, adiós a la tinta que se derrama por el corazón y lo oprime, adiós a los monos, las víboras y los cocodrilos, adiós a las voces chirriantes que taladran el cerebro al punto de la nausea, adiós al merteolate, a la sal y la cicuta, adiós a la brea espesa que a veces me sale por los ojos y me quema la piel, adiós a la primera mitad del año, adiós a tantas cosas, adiós a … si, también adiós a eso.

Me despido entonces como lo hacen los trazos perdidos en una carta vieja, sumerjida en papeles desgastados, envuelta en tóxicos perfumes, enredada en plastico burbuja, rodeada de canciones de la infancia, con un pie adelante y una salto en picada hacia un fondo desconocido.



Sonrían, buena vida... y buena suerte

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

No soy persona apta para las despedidas. Muero porque no muero y luego pasan las cosas. Ay. Adiós a tantas cosas? Ay.

Beso.

Master of the Universe dijo...

Quizás llegue tarde... pero puedes encontrar la versión de Les Jours Tristes con la letra en el disco L'Absente, aunque también hay otra versión en vivo en C'etait Ici.
El que canta no es Yann Tiersen realmente, sino Christian Quermalet.

:)