24 abr. 2010

Explicandome el mundo


Desde que lo conocí, Antony Gormley y sus hombres de metal me parecieron un ejemplo de mis analogías químicas para explicar lo que ocurre en mi insulsa luna cuadrada (la ENCRyM me ha afacetado más de lo que creí)

El hematitoso hierro es como carne, porque los metales parecieran estar tan vivos y no encuentro otra cosa que no sea la química de los metales que me sirva mejor para comparar la interacción humana.

He de admitir que mi ego es tan grande, que me gusta pensar que soy cómo el cloro: fatal y vital dependiendo de la condición en la que me encuentre o incluso el tiempo de interacción. Después de todo ya lo he dicho antes: Es la dosis y no la sustancia lo que hace el veneno.

Puedo ser tan venenosa, pero también tan adictiva; creo que por eso una vez alguien me dijo que yo era como una dosis de heroína. Nunca he probado la heroína, así que no puedo decir si fue un alago o una ofensa. Solo sé que se supone que mientras dura el efecto que te suprime todo tipo dolor y obliga a tu sistema nervioso a segregar endorfinas como caramelos en día de feria, eso y que el síndrome de abstinencia es terrible. Eso se escucha tan parecido al desamor ¿será que yo me he vuelta adicta al amor? o al menos a esa cosa extraña que te hace segregar endorfinas y te hace creer que el mundo es genial aunque sea una mierda cuando tienes a alguien que te abrace y te escuche.

Creo que tengo que comenzar a practicar la autosatisfacción en todo sentido, eso o volverme adicta a algo, si tal vez tomar la vigorexia enserio podría ser una buena opción. Después de todo, alguna vez hacer ejercicio hasta que mi cuerpo dolía tanto que no podía pensar, me sirvió de algo. También la lectura podría ser una opción, pero no estoy tan segura, tengo problema para concentrarme y la mayoría del tiempo esta desata los demonios y comienzo a pensar, o que tal meditación, eso del budismo siempre a parecido atractivo, aunque no sé si sea buena idea, cualquier adición a una religión me parece peor que cualquier droga.

A la cafeína ya soy adicta, pero lo único que me hace es ponerme somnolienta, bueno al menos eso ayuda un poco en las noches de insomnio, pero tengo miedo de que mi estomago reaccione mal con el tiempo por la acides del café. El chocolate y el helado también son mi perdición, pero la autocomplacencia se contradice con otra adicción que se lleva mejor con la vigorexia: entrar en una talla 7 y pesar menos de 60 (¡santísimo señor! Auxilio me estoy volviendo tan hueca y predecible)

Mi psiquiatra me dice que escuchar mis pensamientos es sano, pero escucharlos nunca me ha traído nada bueno, más que escucharlos lo útil sería controlarlos porque cuando estos aparecen me atacan como un enjambre de abejas africanas (y es peor cuando hay estrógenos de por medio). Creo que por eso me han llenado de chochos, tal vez a lo que termine adicta sea a los antidepresivos, ellos me tienen tan atontada que mesuran la cantidad de pensamientos que puedo producir.

Después de todo, tal vez volverme adicta a la meditación como medio para controlar mis pensamientos, si sea positivo . Más no al budismo , al menos no como religión, de nada que se asocie con esa palabra puede salir algo bueno (aunque como pautas filosóficas para la vida no suena tan mal). Eso sí, aunque no me gusta el sabor de la carne, NO PIENSO VOLVERME VEGETARIANA, aunque tal vez es más por rebeldía y llevar la contraria, si no soy rebelde en tantas cosas al menos me queda eso.

¿Ahora ven a lo que me refiero con “debo controlar mis pensamientos y no dejar que ellos me controlen”? Justo ahora me pregunto como Antony Gormley terminó en mi odio al sabor de la carne.

Debo ir a dormir, lo bueno del café y de que mi cuerpo sea tan extraño, es que hace que me dé sueño y que contrario a lo que se espera me cura el insomnio, Mm retiro, mi cerebro necesita un descanso.

Sonrían (háganlo en mi nombre, que en estos días no tengo muchas fuerzas para intentarlo) y buena vida.

P.D. Si, mis queridas grinchs favoritas uno y dos, ando de emo, lo siento.


3 comentarios:

Carolina Yribarren dijo...

si, creo que Antony Gormley tambien se preguntaria lo mismo!!!
Como fui a parar alli?? sera a causa de la energia? El pensamiento colectivo? los mataderos de animales? ..Es todo muy Antropologico

Carolina Yribarren dijo...

He dado un vistazo a tus otros textos..donde dice Reacciones: yo pinche Divertido..jaja
tambien me parece simpatico tu blogs.
ummm..siento que precisamente Van Gogh pintaba con la libertad espiritual con la que pintaba..porque no tenia ninguna clase de filtros..todo..especialmente toda su cotidianidad le parecia lo suficientemente bello..para dibujarlo.

Carrie dijo...

MALDITA EMOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!