28 abr. 2010

De pesadillas y criaturas deliciosas

Desde hace unos días ando en mi fase Clarimonda, creo que un día de estos haré una pintura de ella, uno de esos autorretratos mios que ya me son tan característicos.

El Vampiro, Phillip Burne-Jones, 1897

El grabado de Burne siempre me pareció la versión súcubo de La pesadilla, que de todas las Pesadillas e íncubos, las que más me gustan son la de Füssli del 90 y desde luego la de Saudeck.

La pesadilla Johan Heinrich Füssli, 1790

Pesadilla, Jan saudeck,1983

Hablando de Füsslli, me he quedado pensando, es mil veces mejor ser una Clarimonda que una Titania cegada por la flor de las hadas.


Titania se despierta, rodeada de su séquito de hadas, abrazándose embelesada a Botton, Johan Heinrich Füssli, 1794

Despues del despliegue ocioso y de negación, me retiro a lidiar con mi propia pesadilla, una que no para nada deliciosa, más bien es odiosa y poco grata. Tal vez un poco de música me haga un poco más grata la lectura. ¡Yo te maldigo Martinez Justicia!


Sonrían y buena vida. (Si, ya sonrío a pesar de las lecturas engorrosas)

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