18 feb. 2010


El primer año de mi primer cuarto de siglo casi terminó y la Isis que ahora veo frente al espejo es tan distinta a la del febrero anterior. Este año fue particularmente salado, tanto que creo que hasta me he curtido un poco. Tampoco todo son quejas y amarguras, de este año me llevo recuerdos y momentos tan bellos de gente que cruzó por un instante, regresó o llego a mi vida para ayudarme a volver a trazar el rumbo al que debo dirigirla.

No reconozco del todo a esta Isis que ha hecho tantas cosas que pensó jamás se atrevería a hacer, pero me gusta el cambio. Ahora que lo analizo no me arrepiento de nada de lo que hice este año, si , admito que algunas cosas me provocaron algunos líos, pero carajo también trajeron consigo cosas deliciosamente hermosas.

Si, efectivamente, soy una Isis más fuerte, y ya no muero con tanta facilidad. ¡Que venga entonces esa nueva temporada!, estoy lista para la aventura.

Sonrían y buena vida

1 comentario:

Josie dijo...

Así se habla mi querida Isis!
Felicidades!
A mi me ha pasado así, uno cambia con cada temporada.
Saludos, besos y apapachos!
Sonreiré :)