21 feb. 2010

Corre corre

El gato estaba aturdido por tanta gritería, los espíritus le confundían y aunque fue mucha la tentación de voltear, no lo hiso y corrió hasta que dejó de escuchar las voces. El gato ya no quería tener nada que ver con espíritus del bosque, había aprendido a seguir sus corazonadas y por eso huyó lo más rápido que pudo...




Lo siento mucho estoy segura de que él era una buena persona, pero amigos ya tengo muchos y no quiero relacionarme con gente que me de un alto potencial espumoso, ni uno más de esos en mi vida, no, no y no.

Solo me arrepiento de no haberle robado un beso jajajaja, debí de haberlo callado con uno esa vez que daba su larguísimo discurso sentados en esa banca en la estación del metro, total de todas maneras sabía que eventualmente lo sacaría de mi vida por hartazgo y antes de que él lo hiciera primero, así que nada se hubiera perdido.

Ni modo me quedaré con las ganas, sonrían y buena vida.

1 comentario:

CAT dijo...

Tal vez reconcidere eso de la amistad, algo bueno interesante podría salir del asunto :P. Ya me he puesto las botas de plomo. ¡Adoro bailar sobre la flor de las hadas! jajajaja