3 ene. 2010

Cosas buenas

Antes de que terminara el año, se rompió mi joyel de viento y casi lo pierdo, pensé ¿será esto una señal?, pero no supe interpretarla y seguí corriendo para encontrarme con un amigo al que vería ese día.



Debo de dejar ir las cosas, debo de dejar de ser tan obsesiva, tener más paciencia y dejar de querer controlarlo todo.

Me cuesta un poco ver las cosas que tengo y me quejo demasiado ¿cuántas personas pueden decir que les pagan por hacer algo que les gusta? ¿cuántas se enferman y tienen una familia que voltea el mundo de cabeza por procurar que te sientas mejor? Si ya sé que a veces mi familia es un poco extraña y muchos me han escuchado quejarme de lo invasiva que puede ser, pero de cierta forma es su forma de demostrarme su cariño.

Soy tan afortunada en tantas cosas, que no debería de quejarme tanto, es solo que cuando la vida es tan fácil uno tiende a quejarse, como que los humanos somos medio estúpidos y tendemos a buscarle tres pies al gato y parece que nos encanta sentirnos miserables.

Pero ya no, ya no quiero ser así, la felicidad está en el plato y me la voy a comer y si quieres la compartiré contigo.




Hoy amanecí de muy buen humor y no se porqué, amargura me rio en tu cara y te hago cuicuiri ve y hazle cariñitos a otra persona porque yo ya no te quiero, al menos no por hoy jajjajaja.

Sonrían y buena vida.




Hoy estoy de muy buen humor, no sé porque

2 comentarios:

Carlos Alberto Arellano dijo...

Voy a decir tres cosas.

1) Nadie sabe lo que tiene… hasta que lo pierde.

2) Esa felicidad me parece deliciosa. ¡Imposible dejarla pasar!

3) Es lindo estar de buen humor, aunque no sepamos por qué.

¡Feliz año!

Fan Fan dijo...

Un gran abrazo amiga!