25 sept. 2009

Hot for the teacher!

Quién no se ha enamorado de un maestro o por lo menos a fantaseado con uno en algún momento de su existencia. Al parecer suele ser una fijación de lo más común y muchas personitas que conozco no me lo pueden negar ¿cómo olvidarse de Inocencio y las disque sesiones de estudio sentadas frente a su salón de la biblioteca?

Con eso de que a mí me vuelven loca con palabras sabias, una linda mirada y una encantadora sonrisa, no es raro que a mí se me haya metido en la cabeza más de una vez alguno de mis mentores.

Pero de todos ellos el más memorable y el que definitivamente tiene un lugar de honor entre mis amores platónicos es Juanito Lumbre. De verdad que extraño verlo de pie con sus eternas manos azules por el frio tratando de explicar a Deridá o ese hoyuelo que se dibujaba en su mejilla cuando hacia un comentaría sarcástico sobre cualquier cosa.

Sigo maldiciendo que el hombre fuera casado, y por lo tanto al menos en mi política de relaciones, absolutamente intocable, aunque tal vez de haber sido soltero y haber tenido un chance con él jamás me lo habría podido tomar enserio. Y que a esas personas que te gustan casi por mero fetiche o fantasía es imposible tomárselas como algo más allá de algo pasajero, es más bien un impulso de voraz curiosidad lo que te despiertan, y una vez saciada esta curiosidad dejan de interesarte.

Creo que este mal les da más seguido a los hombres, o al parecer ellos tienden a publicarlo más a los cuatro vientos que las mujeres, porque ubico varias canciones al respecto de maestras y la única que ubico sobre maestros es una de la melosísima Julisa, que no pienso colgar aquí ni como burla, así que por eso los dejaré con una de mis favoritas Hot for the teacher de Van Halen ¡como me encanta esa canción!



Sonrían y buena vida.

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