30 ago. 2009

Una absurda y estúpida historia...



Esto lo escribí hace casi exactamente un año, cuando tantas cosas estúpidamente absurdas pasaron...


Después de que el prestidigitador del rostro de lapislázuli se transformara en diablo de las montañas y le arrancase los ojos para devorarlos, el gato tuvo que huir de la tierra de los eternos vientos. Así llegó al país de los burladores de Chronos, donde se refugió en un viejo convento y se convirtió en aprendiz de mago del tiempo.

Aquel lugar, estaba habitado por los seres más extraños que había visto, que venían de todos los rincones de este y otros mundos para aprender las artes de detener el tiempo. Había un hada hecha azúcar, patos con voz de campana, arañas tejedoras, termitas devoradoras de madera, gigantes, seres andróginos y muchos otros tipos de criaturas.


Entre ellos había uno, un mono problemático e hiperactivo, vestido con una gran saco y sombrero de copa alta, cuyo aliento emanaba un extraño perfume que tenía la capacidad de hipnotizar a los que se acercaban.

Al gato que no tenía ojos, y que apenas estaba aprendiendo a mirar sin ellos, le pareció ver al prestidigitador cuando conoció al mono y de pronto creyó estar enamorado, por esa causa el mono pudo acercarse tanto, que su aliento se metió por las cuencas vacías del gato y alcanzó su corazón. El aliento del mono se convirtió en una cuerda que le envolvió el corazón, y lo apretó tan fuerte que hizo que un par de ojos nuevos germinaran.

El gato de pronto se dio cuenta de que no era el prestidigitador, si no un mono vestido con un saco que le quedaba grande y un sombrero roído. Entonces se escuchó a lo lejos una extraña música, y el mono corrió como si esta lo llamara, y el gato confundido también corrió tras el mono.


Después de mucho correr, se encontraron con una mujer que tocaba un organillo; el mono comenzó a bailar y cantar al son de la música, a ordenar las estrellas, a acomodar y reacomodar las constelaciones.

El gato los miraba con su nuevo par de ojos y solo podía pensar: Al mono le gusta jugar con su aliento y estrujar corazones, yo estaba bajo su embrujo, enamorada de un espejismo, pero esa es su verdadera dueña.


Que el mono baile entonces para su dueña, que el gato debe contuinar su camino...

Hoy en día pasan otras tantas cosas absurdas, y comienzo a quejarme menos de que las cosas son como son...

3 comentarios:

Carrie dijo...

ejem.... y como me digiste!??.. asi, ..... ÑOÑA!!!


jajajaja ambas ñoñas.. pero tu ma, y mas cañon!!jajajaja saluditos!!!

autZima dijo...

bla bla bla... ya lo solté! jaja

Hey, uno nunca sabe para quien trabaja, dicen. Me gusto mucho tu post, muchas imagenes n mi mente..

saludos! chido blóoo

Paulina dijo...

Esta preciosa esta entrada! Deberias de publicar aqui tambien la de "Don Corazon"... se q no son los mejores recuerdos pero la forma en q lo escribes, por lo menos para mi, ayuda a reirse de lo q duele, a recordar q no es el fin del mundo...
Me encanto! Besotes!