4 jun. 2009

Sentimientos cruzados


El semestre se acaba, contra toda expectativa ya terminé de intervenir la almohadita de lana que me había tocado, aunque a marchas forzadas ya voy casi a la mitad de la otra, si todo sale bien la terminó en una semana.

Es el último jalón de los finales, la locura de las desveladas para entregar todos esos trabajos que en su mayoría dejé, como es mi mala costumbre, para la última hora; el último esfuerzo para culminar Textiles, olvidarme de las costuras y de la eterna sensación de que "no me va a dar la vida".

Sin embargo aunque siento alivio por llegar al final del semestre porque estoy algo cansada, hay una parte de mi que se siente un poco triste por que termina. No voy a decir que no sé porque no quiero que termine, claro que se porque; de hecho tengo la sensación que es un secreto a voces pues soy el ser humano más obvio del planeta.

No creí que diría esto, pero ¡No quiero que se acabe el semestre! no quiero, no quiero. Supongo que tendré que buscar tres pies al gato de otra forma, después de todo siempre he sido buena para encontrar pretextos para encontrarme casualmente con las personas.

Por cierto, sigo teniendo ganas locas de regalar flores jaja.

Saludos sonrían y buena vida.

2 comentarios:

Meryone dijo...

es que regalar flores es una cosa maravillosa

yo hace tanto tiempo que no conozco a un varón heterosexual realmente interesante!! tanto!!

creo que necesito cambiar de ciudad

besos

La Blu dijo...

... pero ira, es bueno que acabe el semestre. O sea... uno no siempre debe andar pretextando cosas para toparse con la gente. Hay que toparse con la gente y ya, sin pretexto. ¿No?

Ira, ¿si me di a entender?