9 may. 2009

Adios al noble caballero del balcón


La muerte no existe mientras el recuerdo y las enseñanzas de los que han partido subsistan.


Estoy triste y estoy pelona, con el último aliento de mi abuelo, el que fuera mi verdadero y único padre se me fue media vida y me sentía tan desolada que fue necesario matar a esa Isis para dar lugar a una más fuerte. Esta nueva Isis con cabeza de rodilla aun se siente frágil y desprotegida pero su naciente corazón promete ser fuerte como el cabello nuevo que nacerá en lugar del que se fue a la tierra en una caja para hacer guardia y compañía, del noble y valiente caballero del balcón.


Debo ser fuerte para cuidar de su María Bordadora, esa que al verlo exhalar por última vez exclamó las más dolorosas palabras que jamás le he escuchado pronunciar. ¡Cristóbal no me dejes! Mi abuelo vivió bien, tuvo gran fortuna de encontrar el verdadero amor, aun sigo pensando que todo esto que creo real no es más que el idilio que mi abuela creó en su bordado, en el momento en su Cristóbal la miró por primera vez a los ojos.


Perdóname Cristobal jamás volveré a dudar de que el amor existe, pues tu y María Bordadora me demostraron cuan posible es. Ahora estoy triste, pero me queda el consuelo de que recuperaste tu dignidad y otra vez te encuentras pleno, vete en paz que yo cuidaré de tu Mariquita linda.

1 comentario:

Meryone dijo...

lo siento mucho, nena

mucho mucho

no es el día, pero recuérdame que te traduzca un cuento maravilloso de castelao. más adelante

besos