14 abr. 2009

Encadenando ideas desencadenadas.

Culpo enteramente a Meryone por esta entrada, ella es la responsable por andar colgando bañistas en escorzos imposibles que me hacen pensar en Dominique Ingres. También tiene la culpa por andar gritando a los cuatro vientos (más bien escribiendo en todos los rincones del universo) que la inspira la literatura artúrica.

Por su causa he pasado todo el día sin poderme sacar de la cabeza las odaliscas orientales e impostoras de Ingres, y las llamo así porque de orientales tienen lo que yo de egipcia.


Tampoco puedo dejar de pensar en Francesca emulando a Lancelot y Guinevere, viviendo el amor furtivo con su profesor de literatura (malditas fijaciones) ; esa imagen que antecede la tragedia en donde Paolo y Francesca se funden en un dislocado beso. (Si mi memoria me traicionó y he transgiversado la historia ya Mery me corregirá jeje)



En consecuencia el cuadro anterior, me hace rememorar la exposición “Amor hasta la locura, arrebatos místicos y eróticos”, la cual estuvo el año pasado en el museo Soumaya. En esta se exhibió una versión de Paolo y Francesca supuestamente también de Ingres, la cual había sido recientemente adquirida por Carlos Slim.

Y para no dejar de lado los amores prohibidos, la exposición fue asesorada en la curaduría por el padre Philippe E. de la RosiŠre, de quien quedé prendida cuando lo escuché hablar sobre el eros y el ágape. Lo anterior confirma que lo que más me atrae en este mundo son las personas con lengua de flor; atribuyo a esa otra fijación los gustos que me cargo.

Y ya que traje a colación esos asuntos de la confrontación del amor místico frente al erótico, me permito colgar la Santa teresa en éxtasis de Bernini, solo porque me gusta mucho y es una de mis esculturas favoritas. Creo que si lograra ir a Roma a verla en vivo, la misma expresión de la santa se vería dibujada en mi rostro ¡Dios me perdone pero me corro con ese drapeo barroco!


Liberada de la obsesión me despido por hoy, pues ya he evadido demasiado la corrección de mi informe y de seguir así mi compañera de equipo me va a mandar fusilar.

Saludos, sonrían y buena vida.

1 comentario:

Flor dijo...

Cómo cambiaron las mujeres dios, eso era belleza...

Sí, las fotos son todas mias...
Me alegro que te halla gustado :)

Saludosss :)