12 feb. 2009

No andaba muerta, ni de parranda

¿Cuánto tiempo llevo ausente? No he tenido tiempo ni de respirar, ni siquiera he podido llevar al gato al veterinario para que le pongan su vacuna de este mes y tengo como 200 correos acumulados en el buzón. Aquí estoy reportándome para que no me extrañen, no me morí, ni me abdujeron los extraterrestres, solo es la escuela que me chupa un mucho la existencia. Aprovechando que estoy esperando que me envíen un archivo, me tomaré unos minutos para relajarme y contarles que ha sido en estas semanas de ausencia.

La buena noticia: me han quitado él collarín, ya puedo ir de aquí para allá sin peligro de ser atropellada en cada esquina, pero aún me duele el cuello de repente. De entre las cosas memorables de estos días está una escena, en que mi ahora exmaestro de historia emprendió una dramática e indignada huida, después de que le pidiéramos que hiciera algunas mejoras en su clase; acto seguido de la cara “rosa frenesí” de nuestra amada directora reprimiéndonos furibunda por haber hecho que el Doctor se fuera de la escuela para no volver jamás.

También hace dos semanas comencé con el telar de cintura, cada que lo agarro termino más enredada que mosca en telaraña, pero por algo se empieza. Con respecto a las piezas que estoy restaurando no he avanzado mucho, lo más que he podido saber de ellas es que los motivos de los bordados son otomíes o al menos eso parecen. Solo tienen manchas y hoyos, pero tengo que pensar en una forma de solucionarlos, hay un dicho en mi escuela que dice así más vale una buena mancha que un buen hoyo, así que no aún no sé si voy a tratar de lavar. Es medio desesperante tener las piezas y saber que les tienes que hacer algo, pero no saber qué, porque resulta que estas aprendiendo todavía.

Adquisiciones recientes del mes para la fonoteca: Música Moderna de Paté de Fuá y Diluvio de Jaramar, no puedo dejar de escucharlos, ya entraron en mis favoritos, por el momento me están salvando de la locura en esta noche de primer entrega de avance de informe y me salvarán mañana durante el paro activo y me mantendrán despierta para la noche de estudio para el primer examen del viernes.

Y hablando de paros activos ¿Qué sentido tiene eso? Se supone que la comunidad de investigadores del INAH está indignadísima con el asunto de Resplandor Teotihuacano, y por eso mañana todos los que estudian o trabajan en el INAH vamos a ir a nuestras labores muuuy enojados porque estamos en protesta, y vamos a poner pancartas en las entradas de nuestras instituciones para que detengan el proyecto de Resplandor Teotihuacano. Pero en fin de eso ya me quejaré a mis anchas el viernes, ya que haya pasado el examen y haya dormido un poquito.

Me despido, resulta que ya me llegó el archivo que estaba esperando y tengo que irme.

2 comentarios:

Castrodorrey dijo...

Bienvenida, y me alegro. Ahora un poquito de parranda no te vendrá mal...jejeje...pero no te mates, por favor!!!

La Blu dijo...

Cuál es el problema con el resplandor teotihuacano?

Mi mamá quiere aprender telar de cintura. Le conté que tú estás aprendiendo.

Escribe pronto, un beso.