22 dic. 2008

Placebo


Después de la práctica de campo vinieron dos semanas de desveladas y locura: los finales. Estas me parecieron eternas y sentía que me iba a quedar a medio camino, pero afortunadamente ¡el semestre ya terminó!

Dejando aparte las telarañas mentales, que por supuesto tuvieron mucho que ver; le achaco el hartazgo un poco a todas esas clases de relleno, que no te sirven de nada pero a cómo te quitan el tiempo. La ENCRyM parece especialista en hacer cambios absurdos en su plan de estudios, todavía sigo sin entender por qué nos metieron este semestre esa materia de planos arquitectónicos, me pregunto si será algún método de los restauradores de la vieja guardia para fomentar la aversión a los arquitectos, porque parece que fue lo único que logró en algunos compañeros.

La verdad no es que todas sean materias absurdas, pero algunas están algo fuera de lugar con el semestre donde se ubican o la persona que las imparte no es la más indicada. Otra cosa que probablemente contribuyó a la desesperación, fue esa especie de “carcelazo” que nos da cada semestre, al que algunos reaccionan con agresividad, depresión o indiferencia; pasar tanto tiempo con la misma gente, haciendo siempre lo mismo puede llegar a ser estresante.

Con todo esto, acabas aturdido, atosigado y con ganas de mandar todo bien lejos, solo deseas que lleguen las vacaciones, aunque sepas que hay trabajo para llevar y tu libertad no sea más que un dulce placebo.

La verdad y aunque suene masoquista, si espero con ansia el nuevo semestre, con todo y clases de relleno, maestros barco y compañeros “adorables” con los que vivo, como y duermo. Ese sentimiento se debe a que aunque hay cosas bastantes desagradables en la escuela, siempre uno se encuentra con situaciones bastante gratas; como los buenos amigos y algunos maestros que muestran tanta entrega y entusiasmo en sus clases que te contagian.

Sea lo que sea, a vivir las vacaciones placebo se ha dicho.

1 comentario:

Meryone dijo...

nunca tuve claro del todo cómo iban vuestros semestres

nosotros les llamamos cuatrimestres (son realmente cuatro meses) y van de octubre a febrero (con el maravilloso -es un decir- paréntesis de exámenes) y de finales de febrero a junio. luego hay más exámenes, verano y vuelta a empezar con los exámenes de septiembre

de cualquier modo, disfruta las vacaciones (yo trabajo el lunes, el martes y el viernes)

y un beso