17 nov. 2008

Cortes y costuras. Mis 5 minutos


Ya pasaron casi dos meses desde que me enfrenté a esa temible experiencia: Una exposición individual. Debo de admitir que al principio la idea me aterraba, y lo único que quería era esconderme debajo de una piedra. Pero la sensación de pánico desapareció cuando se abrieron las puertas de la galería, mientras "Pequeña" mi gruñona (pero dulce jeje) amiga terminaba de cerrarme el vestido y yo colocaba la última pieza de la muestra. La verdad es que inaugurar una exposición es parecido al hecho de que te pongan una inyección: apantalla más de lo que duele.


Pero creo que no soy la única que sufre de este pánico, escuché que varios de mis ex-compañeros de licenciatura también se mostraron temerosos al dar este paso, incluso me dijeron de algunos que hicieron sus exposiciones de titulación a puertas cerradas. Creo que soy más valiente de lo que pensaba, puesto que yo le avisé hasta a aquellas personas que sabía podían hacerme cachitos con sus críticas. Aunque definitivamente ese acto de valentía no habría sido posible sin las bofetadas mentales de mi buen amigo "Davizilla".


¿Como me siento después de dos meses de haber inaugurado mi primera expos cisión? La respuesta sería liberada, ese proyecto era el último lazo con el del rostro de Lapislázuli, que hoy en día se ha vuelto un buen recuerdo, y aunque ese día no estuvo presente no me sentí frustrada por que la semana anterior ya había cerrado mi círculo con él, la expo fue como el acto oficial. En realidad ese día estaba más preocupada por los presentes que por los ausentes, y con eso me refiero a cierto restaurador que vestía de amarillo y cuya atención estaba en todos lados menos en mí (para variar).


No sé si voy a tratar de presentar este proyecto en otro sitio, o si es hora de sacar nuevas ideas del cuaderno de bocetos, pero de elegir la segunda opción, no verán una nueva exposición en un rato, la escuela de restauración es muy absorbente. Espero que este hecho no se quede para clasificarse como “mis 5 minutos”, ya el tiempo lo dirá.






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